Un amigo y yo recogimos dos pajaritos preciosos y nos llevaron a su piso. Entré en la habitación con mi pajarito y empezó a desvestirse. Estaba tan borracho que me quedé allí parado, preguntándome cómo desnudarme sin soltar el premio. Fui a sentarme en la cama, me equivoqué por un metro y medio y acabé tirado en el suelo. Recuerdo que el pajarito me miró y dijo: «¡Menudo jugador del año!». Entonces me quedé dormido. Me desperté todavía con el premio en la mano y salí tambaleándome del piso. No tenía ni idea de dónde estaba. - George Best
Tendría que ser Superman para hacer algunas de las cosas que se supone que debo haber hecho, he estado en seis lugares diferentes en seis momentos diferentes. - George Best
Solía soñar con regatear al portero, parar el balón en la línea y luego, de rodillas, cabecearlo al fondo de la red. Cuando marqué contra el Benfica en la final de la Copa de Europa de 1968, casi lo conseguí. Dejé al portero atrás, pero al final me acobardé. ¡Casi le doy un infarto al jefe! - George Best