Una gran nación no se salva con guerras, sino con actos sin espectacularidad externa; hablando, escribiendo y votando con sensatez; combatiendo la corrupción con rapidez; manteniendo la buena relación entre los partidos; y haciendo que el pueblo reconozca a los hombres íntegros cuando los ve y los prefiera como líderes a los partidarios fanáticos y a los charlatanes vacíos.
- William James