Al fin y al cabo, es la divinidad interior la que crea la divinidad exterior; y me ha fascinado más una mujer de talento e inteligencia, aunque deficiente en encantos personales, que la belleza más regular.
- Washington IrvingAl fin y al cabo, es la divinidad interior la que crea la divinidad exterior; y me ha fascinado más una mujer de talento e inteligencia, aunque deficiente en encantos personales, que la belleza más regular.
- Washington Irving