No esperes a la musa. Como ya he dicho, es un tipo testarudo, poco susceptible a las insinuaciones creativas. No estamos hablando de la ouija ni del mundo espiritual, sino de un trabajo más, como tender tuberías o conducir camiones de larga distancia. Tu trabajo es asegurarte de que la musa sepa dónde estarás todos los días de nueve a mediodía o de siete a tres. Si lo sabe, te aseguro que tarde o temprano empezará a aparecer.
- Stephen King