Cada vez que alguien que te conoce desaparece, pierdes una versión de ti mismo. Tal como te veían, como te juzgaban. Amante o enemigo, madre o amigo, quienes nos conocen nos construyen, y sus diversos conocimientos sesgan las diferentes facetas de nuestro carácter como herramientas de tallado de diamantes. Cada pérdida es un paso que conduce a la tumba, donde todas las versiones se funden y terminan.

- Salman Rushdie