Doblamos la esquina, la besé y después del beso se relajó. Entonces la abracé y la besé de nuevo, ¡y se quedó sorprendida! Y eso era lo que queríamos.
- Rod SteigerDoblamos la esquina, la besé y después del beso se relajó. Entonces la abracé y la besé de nuevo, ¡y se quedó sorprendida! Y eso era lo que queríamos.
- Rod Steiger