Tan dulce parecía el amor aquella mañana de abril. Cuando nos besamos por primera vez junto a la espina, tan extrañamente dulces, no era extraño que pensáramos que el amor nunca podría cambiar.
- Robert BridgesTan dulce parecía el amor aquella mañana de abril. Cuando nos besamos por primera vez junto a la espina, tan extrañamente dulces, no era extraño que pensáramos que el amor nunca podría cambiar.
- Robert Bridges