Quizás los viejos monjes tenían razón al intentar arrancar el amor; quizás los poetas tengan razón al intentar regarlo. Es una flor roja como la sangre, con el color del pecado; pero siempre hay en ella el aroma de un dios.
- Olive SchreinerQuizás los viejos monjes tenían razón al intentar arrancar el amor; quizás los poetas tengan razón al intentar regarlo. Es una flor roja como la sangre, con el color del pecado; pero siempre hay en ella el aroma de un dios.
- Olive Schreiner