Déjame descansar, mecido suavemente por el mar ondulante, en un nido de oscuridad aterciopelada. Mi única luz es el suave centelleo de las miríadas de estrellas en el cielo sereno; mi música, la armonía de las aguas que me besan, refrescando el cerebro y aliviando el pulso; mi compañía, soñando mis propios sueños. Dame eso y alcanzaré la felicidad en su plenitud.
- Nellie Bly