No hay placer para mí sin comunicación: no hay ni un solo pensamiento alegre que venga a mi mente que no me duela haberlo producido solo, y que no tenga a nadie a quien contárselo.
- Michel de MontaigneNo hay placer para mí sin comunicación: no hay ni un solo pensamiento alegre que venga a mi mente que no me duela haberlo producido solo, y que no tenga a nadie a quien contárselo.
- Michel de Montaigne