En el ámbito empresarial moderno, tan rico en oportunidades para el ejercicio de las más diversas facultades mentales y cualidades morales del ser humano, el mero lucro no puede considerarse un fin legítimo. Tampoco puede admitirse el mero aumento de volumen o poder como una ambición digna. Tampoco puede un hombre noble y consciente de sus serias responsabilidades con la sociedad considerar los negocios como un juego; ya que la felicidad o la miseria humanas están inextricablemente entrelazadas con la gestión empresarial.
- Louis D. Brandeis