Shirley MacLaine dijo: «Qué gracioso eres», y luego me dio un abrazo. Todo se volvió blanco. No podía oír, no podía ver. Pensé que me iba a desmayar.
- Lisa KudrowShirley MacLaine dijo: «Qué gracioso eres», y luego me dio un abrazo. Todo se volvió blanco. No podía oír, no podía ver. Pensé que me iba a desmayar.
- Lisa Kudrow