Allí estaba un chico de secundaria que, por razones egoístas, había golpeado dos veces a una chica de primaria hasta dejarla inconsciente, y se había enfadado nihísticamente por ello. En realidad, ese sigo siendo yo.
- Koyomi AraragiAllí estaba un chico de secundaria que, por razones egoístas, había golpeado dos veces a una chica de primaria hasta dejarla inconsciente, y se había enfadado nihísticamente por ello. En realidad, ese sigo siendo yo.
- Koyomi Araragi