La diversión es como un seguro de vida: cuanto más mayor te haces, más cuesta.
Ser optimista después de haber conseguido todo lo que querías no cuenta.
Es el buen perdedor quien finalmente pierde.
La falta de ánimo a menudo se confunde con paciencia.
El mundo cada día parece mejor, pero por la noche vuelve a ser peor.
La peor característica de un bebé recién nacido es el canto de su madre.