Estábamos solos. No podía decir dónde, pero apenas podía imaginarlo. Todo estaba oscuro, tan oscuro que, al cabo de unos minutos, mis ojos no habían podido distinguir ni el más leve destello.
- Jules VerneEstábamos solos. No podía decir dónde, pero apenas podía imaginarlo. Todo estaba oscuro, tan oscuro que, al cabo de unos minutos, mis ojos no habían podido distinguir ni el más leve destello.
- Jules Verne