Lo terrible y diabólico de esta enfermedad es que siempre estás mirando detrás del hombro cada dos meses en el chequeo más reciente para ver si hay alguna señal de ello, y doy gracias a Dios por decirte que a estas alturas no la hay.
- Joe EszterhasLo terrible y diabólico de esta enfermedad es que siempre estás mirando detrás del hombro cada dos meses en el chequeo más reciente para ver si hay alguna señal de ello, y doy gracias a Dios por decirte que a estas alturas no la hay.
- Joe Eszterhas