En su afecto, los niños se sienten más cercanos a los animales que los adultos. Juegan con ellos, los acarician, comparten con ellos sentimientos que no pueden expresar con palabras. ¿Acaso han acariciado alguna vez a un adulto con el mismo cariño que le profesan a un gato? ¿Han abrazado a algún adulto con la misma alegría con la que abrazan a un cachorro?

- Jessamyn West