Nada es más agradable que ver a una mujer bonita, con la servilleta bien colocada bajo el brazo, una de las manos sobre la mesa, mientras la otra lleva a la boca la pieza escogida tan elegantemente tallada.
- Jean Anthelme Brillat SavarinNada es más agradable que ver a una mujer bonita, con la servilleta bien colocada bajo el brazo, una de las manos sobre la mesa, mientras la otra lleva a la boca la pieza escogida tan elegantemente tallada.
- Jean Anthelme Brillat Savarin