Para decir que sí, hay que sudar, arremangarse y sumergir ambas manos en la vida hasta los codos. Es fácil decir no, incluso si decir no significa la muerte.
- Jean AnouilhPara decir que sí, hay que sudar, arremangarse y sumergir ambas manos en la vida hasta los codos. Es fácil decir no, incluso si decir no significa la muerte.
- Jean Anouilh