Si quieres protegerte del miedo y la culpa, que son las pinzas cruciales, los verdaderos destructores de la voluntad a largo plazo, tienes que deshacerte de tu instinto de transigir, de buscar puntos intermedios. Tienes que aprender a mantenerte al margen, nunca dar pie a acuerdos, nunca ser sincero con tus adversarios. Tienes que convertirte en lo que Iván Denisovich llamaba un prisionero astuto y de movimientos lentos.

- James Stockdale