La mujer que apela a la vanidad de un hombre puede estimularlo, la mujer que apela a su corazón puede atraerlo, pero es la mujer que apela a su imaginación la que lo atrapa.
- Helen RowlandLa mujer que apela a la vanidad de un hombre puede estimularlo, la mujer que apela a su corazón puede atraerlo, pero es la mujer que apela a su imaginación la que lo atrapa.
- Helen Rowland