La razón última de las cosas debe residir en una sustancia necesaria, en la que la diferenciación de los cambios sólo existe eminentemente como en su fuente; y esto es lo que llamamos Dios.
- Gottfried LeibnizLa razón última de las cosas debe residir en una sustancia necesaria, en la que la diferenciación de los cambios sólo existe eminentemente como en su fuente; y esto es lo que llamamos Dios.
- Gottfried Leibniz