Ordena, pues, que brille la tierna luz de la fe, por la cual sólo el corazón mortal es guiado hacia el pensamiento del pensamiento divino.
- George SantayanaOrdena, pues, que brille la tierna luz de la fe, por la cual sólo el corazón mortal es guiado hacia el pensamiento del pensamiento divino.
- George Santayana