Pero mi duda no se disipaba. Kierkegaard había declarado que solo para la conciencia del pecado el cristianismo no era horror ni locura. Para mí, a veces, era ambas cosas.
- Georg BrandesPero mi duda no se disipaba. Kierkegaard había declarado que solo para la conciencia del pecado el cristianismo no era horror ni locura. Para mí, a veces, era ambas cosas.
- Georg Brandes