Nuestra constancia, o incluso nuestra locura, fue necesaria para desgastar las fuerzas opresoras de la vieja democracia que, en España, estaba cien años atrasada.
- Frederica MontsenyNuestra constancia, o incluso nuestra locura, fue necesaria para desgastar las fuerzas opresoras de la vieja democracia que, en España, estaba cien años atrasada.
- Frederica Montseny