La multitud, todavía gritando, cede ante nosotros. Nos abrimos paso. Las mujeres se tapan la cara con el delantal y se alejan dando traspiés. Se eleva un rugido de furia. Se llevan a un hombre herido.
- Erich Maria RemarqueLa multitud, todavía gritando, cede ante nosotros. Nos abrimos paso. Las mujeres se tapan la cara con el delantal y se alejan dando traspiés. Se eleva un rugido de furia. Se llevan a un hombre herido.
- Erich Maria Remarque