Pero si continuamos en pecado, nos rebelamos y endurecemos nuestro corazón, nos acostumbraremos y fijaremos tanto en él, que será natural, y lo elegiremos de vez en cuando.
- Elias HicksPero si continuamos en pecado, nos rebelamos y endurecemos nuestro corazón, nos acostumbraremos y fijaremos tanto en él, que será natural, y lo elegiremos de vez en cuando.
- Elias Hicks