Tener la oportunidad de dirigir la Procuraduría General de la República es un honor único en la vida. Como usted sabe, se trata de una oficina con una larga y rica tradición, no sólo de extraordinaria habilidad jurídica, sino también de extraordinaria profesionalidad e integridad. Esto se debe, en gran medida, a las personas que la han dirigido.
- Elena Kagan