Supongamos que pudiéramos compartir significados libremente sin la necesidad compulsiva de imponer nuestra visión o adaptarnos a la de otros, y sin distorsión ni autoengaño. ¿No constituiría esto una verdadera revolución cultural?
- David BohmSupongamos que pudiéramos compartir significados libremente sin la necesidad compulsiva de imponer nuestra visión o adaptarnos a la de otros, y sin distorsión ni autoengaño. ¿No constituiría esto una verdadera revolución cultural?
- David Bohm