Los muros de piedra confinan a un calderero; el hierro frío ata a una bruja; pero la música de un músico nunca puede ser encadenada, porque vive primero en su corazón y en su mente.
- Charles de LintLos muros de piedra confinan a un calderero; el hierro frío ata a una bruja; pero la música de un músico nunca puede ser encadenada, porque vive primero en su corazón y en su mente.
- Charles de Lint