Un hombre así se siente ciudadano del universo, disfrutando libremente del espectáculo que ofrece y de la alegría que le proporciona, sin que le perturben los pensamientos de la muerte porque no se siente realmente separado de quienes vendrán después. Es en esta profunda unión instintiva con la corriente de la vida donde se encuentra la mayor alegría.

- Bertrand Russell