¡Cuántos celebran el cumpleaños de Cristo! ¡Qué pocos sus preceptos!
Todas las guerras son una locura, muy caras y muy dañinas.
Los ausentes nunca están sin culpa, ni los presentes sin excusa.
Una media verdad suele ser una gran mentira.
El tiempo perdido nunca se recupera.
Es la primera responsabilidad de todo ciudadano cuestionar la autoridad.