Nunca servirá alegar el pecado como una excusa para el pecado, o intentar justificar actos pecaminosos alegando que tenemos un corazón malvado. Esto, en lugar de ser una disculpa válida, es la base misma de nuestra condena.
- Archibald AlexanderNunca servirá alegar el pecado como una excusa para el pecado, o intentar justificar actos pecaminosos alegando que tenemos un corazón malvado. Esto, en lugar de ser una disculpa válida, es la base misma de nuestra condena.
- Archibald Alexander