Ningún hombre puede pensar, sentir, querer, ni siquiera soñar, sin que todo esté definido, condicionado, limitado, dirigido por una meta que flota ante él.
- Alfred AdlerNingún hombre puede pensar, sentir, querer, ni siquiera soñar, sin que todo esté definido, condicionado, limitado, dirigido por una meta que flota ante él.
- Alfred Adler