¿Consejos? No tengo consejos. Deja de aspirar y ponte a escribir. Si escribes, eres escritor. Escribe como si fueras un condenado a muerte, como si el gobernador estuviera fuera del país y no hubiera posibilidad de indulto. Escribe como si estuvieras aferrado al borde de un precipicio, con los nudillos blancos, en tu último aliento, y solo tuvieras una última cosa que decir, como si fueras un pájaro volando sobre nosotros y pudieras verlo todo, y por favor, por Dios, dinos algo que nos salve de nosotros mismos. Respira hondo y cuéntanos tu secreto más profundo y oscuro, para que podamos enjugarnos la frente y saber que no estamos solos. Escribe como si tuvieras un mensaje del rey. O no. Quién sabe, tal vez seas uno de los afortunados que no lo necesita.

- Alan Watts