Sin duda, en el centro del Nuevo Testamento se encuentra la Cruz, que recibe su interpretación de la Resurrección. - Hans Urs von Balthasar
Ciertamente, la respuesta de fe a la revelación, que Dios concede a la criatura que Él elige y conmueve con su amor, se realiza de tal modo que es realmente la criatura la que da la respuesta, con su propia naturaleza y sus naturales potencias de amor. - Hans Urs von Balthasar
La belleza es lo desinteresado, sin lo cual el mundo antiguo se negaba a comprenderse a sí mismo, una palabra que de manera imperceptible pero a la vez inequívoca se ha despedido de nuestro nuevo mundo, un mundo de intereses, dejándolo a su propia avaricia y tristeza. - Hans Urs von Balthasar
El primer intento de respuesta: debe haber habido una caída, una decadencia, y el camino hacia la salvación sólo puede ser el retorno de lo finito sensible a lo infinito inteligible. - Hans Urs von Balthasar
Si se prescinde del hecho de la Resurrección, se prescinde también de la Cruz, pues ambas permanecen y caen juntas, y entonces habría que encontrar un nuevo centro para todo el mensaje del Evangelio. - Hans Urs von Balthasar
Los relatos de la Pasión son las primeras piezas de los Evangelios que fueron compuestas como una unidad. - Hans Urs von Balthasar
La respuesta cristiana se encuentra en estos dos dogmas fundamentales: el de la Trinidad y el de la Encarnación. En el dogma trinitario, Dios es uno, bueno, verdadero y bello porque es esencialmente Amor, y el Amor supone lo uno, lo otro y su unidad. - Hans Urs von Balthasar
Quienquiera que retire la Cruz y su interpretación por el Nuevo Testamento del centro, para reemplazarla, por ejemplo, con el compromiso social de Jesús con los oprimidos como nuevo centro, ya no se mantiene en continuidad con la fe apostólica. - Hans Urs von Balthasar
El Uno, el Bueno, lo Verdadero y lo Bello, estos son lo que llamamos los atributos trascendentales del Ser, porque superan todos los límites de las esencias y son coextensivos con el Ser. - Hans Urs von Balthasar
La belleza, que ya no es amada ni fomentada por la religión, es retirada de su rostro como una máscara y su ausencia expone rasgos en ese rostro que amenazan con volverse incomprensibles para el hombre. - Hans Urs von Balthasar