No me gusta gritar ni pelear, y no puedo pelear.
Si alguien empieza a utilizarme como escenario, regresaré a Nueva York.
Para una mujer, los cuarenta son una tortura, el fin.
Otras mujeres me veían como una rival. Y eso me dolía muchísimo.
El papel natural de la mujer es ser un pilar de la familia.
La emancipación de la mujer ha hecho que pierda su misterio.
Como mujer soltera, se pensaba que yo era un peligro.
La libertad de prensa funciona de tal manera que no hay mucha libertad frente a ella.