Escuche el grito de una mujer que está de parto a la hora de dar a luz; mire la lucha del moribundo en su último extremo, y luego dígame si algo que comienza y termina así podría estar destinado al disfrute.
- Soren KierkegaardEscuche el grito de una mujer que está de parto a la hora de dar a luz; mire la lucha del moribundo en su último extremo, y luego dígame si algo que comienza y termina así podría estar destinado al disfrute.
- Soren Kierkegaard