La fuerza es tan despiadada con quien la posee, o cree poseerla, como con sus víctimas; en cuanto la aplasta, la embriaga. Lo cierto es que nadie la posee realmente.
- Simone WeilLa fuerza es tan despiadada con quien la posee, o cree poseerla, como con sus víctimas; en cuanto la aplasta, la embriaga. Lo cierto es que nadie la posee realmente.
- Simone Weil