La meta hacia la cual nos impulsa el principio del placer -la de ser felices- no es alcanzable; sin embargo, no podemos -ni mucho menos abandonar- los esfuerzos para acercarnos a su realización por un medio u otro.
- Sigmund FreudLa meta hacia la cual nos impulsa el principio del placer -la de ser felices- no es alcanzable; sin embargo, no podemos -ni mucho menos abandonar- los esfuerzos para acercarnos a su realización por un medio u otro.
- Sigmund Freud