Quien tenga ojos para ver y oídos para oír puede convencerse de que ningún mortal es capaz de guardar un secreto. Si sus labios callan, sus dedos murmuran; la traición le brota por cada poro.
- Sigmund FreudQuien tenga ojos para ver y oídos para oír puede convencerse de que ningún mortal es capaz de guardar un secreto. Si sus labios callan, sus dedos murmuran; la traición le brota por cada poro.
- Sigmund Freud