Ah, sí. Sabía que era raro a los cuatro años. Sabía que no era como los demás niños. Sabía que era más miedoso. No me gustaban los juegos bruscos que a la mayoría de los niños les gustaban. Sabía que era un mariquita.
- Robert CrumbAh, sí. Sabía que era raro a los cuatro años. Sabía que no era como los demás niños. Sabía que era más miedoso. No me gustaban los juegos bruscos que a la mayoría de los niños les gustaban. Sabía que era un mariquita.
- Robert Crumb