Ante la ausencia de los controles y equilibrios gubernamentales presentes en otros ámbitos de nuestra vida nacional, la única restricción efectiva al poder ejecutivo en materia de defensa nacional y asuntos internacionales reside quizás en una ciudadanía informada y crítica, la única capaz de proteger los valores del gobierno democrático. Por ello, es precisamente en este ámbito donde una prensa alerta, consciente y libre cumple de manera crucial el propósito fundamental de la Primera Enmienda. Pues, sin una prensa libre e informada, no puede haber un pueblo ilustrado.
- Potter Stewart