Lo malo de que me reconozcan es que cuando entro en un restaurante y me siento, tengo que comerme todo lo que hay en el plato, esté bueno o malo. La gente lo tomaría como una ofensa si no lo hiciera.
- Paul PrudhommeLo malo de que me reconozcan es que cuando entro en un restaurante y me siento, tengo que comerme todo lo que hay en el plato, esté bueno o malo. La gente lo tomaría como una ofensa si no lo hiciera.
- Paul Prudhomme