No permitáis que nadie os bautice o os ministre, a menos que Dios le haya hablado por la voz de sus siervos y le haya autorizado a ministrar en su nombre.
- Orson PrattNo permitáis que nadie os bautice o os ministre, a menos que Dios le haya hablado por la voz de sus siervos y le haya autorizado a ministrar en su nombre.
- Orson Pratt