El prejuicio es como un pelo en la mejilla. No lo puedes ver, no lo puedes encontrar con los dedos, pero sigues frotándolo porque la sensación que te produce es irritante.
- Marian AndersonEl prejuicio es como un pelo en la mejilla. No lo puedes ver, no lo puedes encontrar con los dedos, pero sigues frotándolo porque la sensación que te produce es irritante.
- Marian Anderson