Si no hay paz interior, nadie puede dártela. Tu marido no puede dártela. Tus hijos no pueden dártela. Tienes que dártela tú misma.
- Linda EvansSi no hay paz interior, nadie puede dártela. Tu marido no puede dártela. Tus hijos no pueden dártela. Tienes que dártela tú misma.
- Linda Evans