No discontinuar nuestra lealtad, en este caso, sería unirnos al soberano en la promoción de la esclavitud y la miseria de esa sociedad, cuyo bienestar, nosotros mismos, así como nuestro soberano, estamos indispensablemente obligados a asegurar y promover, en la medida de nuestras posibilidades.
- Jonathan Mayhew