El Señor no nos bendijo con hijos propios, así que reunimos a pequeños niños abandonados que pensábamos que serían abandonados y no recibirían cuidados a menos que los incorporáramos a nuestra familia.
- John Harvey KelloggEl Señor no nos bendijo con hijos propios, así que reunimos a pequeños niños abandonados que pensábamos que serían abandonados y no recibirían cuidados a menos que los incorporáramos a nuestra familia.
- John Harvey Kellogg