Si se me concediera lo que deseaba, si se me concediera lo que deseaba. Entonces, como pensaba, no desearía nada ni querría nada. Porque las cosas que te concedieron y las cosas que te dieron fueron seguramente farsas que algún día se perderían. Las cosas que deseabas no tenían forma y las cosas que deseabas eran intocables. O posiblemente, podrían ser los tesoros más maravillosos que se convertirían en nada si los tocaras.
- Hachiman Hikigaya